Bebida olvidada: los israelíes descubrieron la cerveza 13,000 años antes que los alemanes
Hace 13.000 años, en la cueva Raqefet, en el Monte Carmel, un equipo de arqueólogos israelíes ha desenterrado un hallazgo que redefine la historia de la cerveza: parece que los habitantes de la región fueron los primeros en elaborar esta bebida, mucho antes que los germanos o incluso los celtas.
Un descubrimiento que cambia lo que sabíamos
La investigación, publicada en el Journal of Archaeological Science: Reports, revela restos de morteros de piedra y un yacimiento funerario natufiense, datado entre 15.000 y 11.500 a.C. Los análisis de los sedimentos revelaron signos inconfundibles de germinación y fermentación, confirmando que los natufienses no solo cultivaban trigo y cebada, sino que también las transformaban en cerveza.
Los investigadores sugieren que la proximidad de lo que podría ser la primera destilería alcohólica del mundo a unas fosas de enterramiento plantea interrogantes fascinantes sobre el ritual funerario de esta antigua sociedad. ¿La cerveza era una ofrenda a los dioses? ¿Un elemento esencial en el tránsito al más allá? Las respuestas aún están enterradas, literalmente.

La ‘beer hypothesis’ y el origen de la agricultura
Este hallazgo refuerza la controvertida “beer hypothesis”, una teoría que postula que el deseo de fermentar granos, y no de simplemente consumirlos, pudo haber sido un factor clave en la domesticación de las plantas. Es decir, la necesidad de obtener la cerveza impulsó a los natufienses a crear parcelas de cultivo, sentando las bases para la agricultura.
No solo la cerveza, sino también el pan, aparecieron en la zona, aunque el pan se encontraba en el este de Jordania. La cueva Raqefet, entonces, no solo fue un lugar de elaboración cervecera, sino también un crisol de innovaciones agrícolas. Un punto de inflexión en la evolución humana, quizás.
La ‘cerveza de Raqefet’, como ya se la conoce, no nos habla de fiestas y jolgorio, como es la cerveza conocida en nuestros días. Más bien, parece que fue una bebida ligada a ritos funerarios y a la práctica agrícola, una pieza fundamental en la supervivencia y la cultura de un pueblo que, hace milenios, nos legó un tesoro inesperado: el origen de la cerveza.

Un cierre contundente
La persistencia de los restos de almidón con signos de fermentación en la cueva Raqefet demuestra, sin lugar a dudas, que los natufienses no solo cultivaban cereales, sino que también los transformaban en una bebida con propiedades alcohólicas. Un legado ancestral que, a pesar de los milenios, continúa brindándonos sorpresas y redefiniendo nuestra comprensión de la historia de la humanidad.
