Vikings: el secreto irlandés que dio vida a kattegat
La saga vikinga, Vikings, nos había transportado a un pasado brutal y lejano. Pero pocos sabían que gran parte de su auténtico escenario no se encontraba en Escandinavia.

Kattegat, un falso paraíso en irlanda
La producción de la exitosa serie, que disfrutó de una gran popularidad a nivel mundial, optó por grabar la mayor parte de sus escenas en el Condado de Wicklow, en Irlanda. Este lugar, con sus paisajes naturales de belleza agreste, se convirtió en el hogar de Kattegat, la aldea principal de la serie.
Gustaf Skarsgård, el actor que interpreta a Floki, fue uno de los pocos miembros del elenco en visitar Islandia. Su viaje, en la quinta temporada, estuvo ligado a la búsqueda espiritual de su personaje, quien emprende un viaje en barco que lo lleva a una playa de arena volcánica negra, rodeada de imponentes formaciones rocosas. La escena, que evoca la mítica Asgard, culmina con una visión de un dios a través de una catarata.
Pero el ingenio de los productores no se detuvo ahí. Para dar vida a escenas que requerían una autenticidad geográfica, la producción recurrió a lugares emblemáticos como la playa de Reynisfjara y las cataratas Skógafoss, ambas ubicadas en Vik í Mýrdal, un pintoresco pueblo en Islandia. Reynisfjara, con sus peligrosas olas, ha sido escenario de otras producciones como Juego de Tronos, Rogue One y Star Trek Into Darkness.
La serie experimentó una notable expansión geográfica en sus últimas temporadas, extendiéndose a Canadá y Marruecos, donde los personajes se enfrentaron al desierto del Sáhara, un choque cultural que añadió capas de complejidad a sus vidas.
La decisión de grabar principalmente en Irlanda no solo respondió a consideraciones económicas, sino también a la necesidad de un control creativo sobre los escenarios. Al final, la serie demostró que la autenticidad visual puede construirse incluso lejos de las tierras vikingas originales.
El atractivo de Reynisfjara para la industria cinematográfica es evidente: Captain America: Civil War también filmó escenas en sus alrededores, recreando la atmósfera helada de Siberia.
La inversión en efectos visuales permitió a los creadores transformar el paisaje irlandés en el escenario de un mundo legendario. Una estrategia que, a pesar de sus desafíos, contribuyó al éxito global de Vikings.