Ubisoft se desangra: la fuga de cerebros pone en jaque el futuro de hexe
La francesa Ubisoft se enfrenta a una tormenta perfecta. La salida de figuras clave, incluyendo el director de Assassin’s Creed Hexe, Benoit Richer, y otros directivos, amenaza con desestabilizar proyectos vitales como el esperado Hexe.
El caos creativo se extiende
La última marcha, la de Richer, quien abandonó el proyecto apenas dos meses después de la salida del director creativo, Clint Hocking –también de Far Cry 2 y Watch Dogs: Legion–, agrava una situación ya de por sí precaria. Se rumorea que los cambios en Hexe son significativos, apuntando a una drástica reducción de elementos mágicos y la desvinculación de un protagonista con habilidades sobrenaturales.
Insider Gaming ha filtrado detalles preocupantes: el juego, originalmente concebido como una incursión en el terror gótico con ambientación en el Sacro Imperio Romano Germánico, habría sufrido recortes sustanciales en su propuesta inicial. Se habla incluso de la eliminación de un personaje con capacidades paranormales y de la desaparición de la posibilidad de poseer animales.
La fuga de talento en Ubisoft no es un incidente aislado. Marc-Alexis Côté, máximo responsable de la saga Assassin’s Creed, también se marchó en octubre de 2025, y Julian Gerighty, productor de Star Wars Outlaws y vinculado a The Division, dejó la compañía en enero. Ahora, la industria observa con atención cómo se reestructura el equipo alrededor de Hexe.

Un nuevo comienzo, pero con sombras
A pesar de la incertidumbre, Benoit Richer, que antes había dirigido Batman: Arkham Origins, no se rinde. El creativo ha fundado un nuevo estudio independiente, apostando por un enfoque más ágil y con menos restricciones. Su experiencia, sin embargo, no puede compensar la pérdida de un capital humano crucial para el desarrollo de proyectos ambiciosos como Hexe, cuya fecha de lanzamiento, según los últimos informes, se sitúa en 2027.
Aunque Ubisoft se aferra a una hoja de ruta con divisiones empresariales para garantizar la estabilidad, las salidas de personal cualificado generan dudas sobre su capacidad para ejecutar sus planes. La saga Assassin’s Creed, una de sus mayores fortalezas, se encuentra en una encrucijada y el futuro de Hexe, por ahora, es tan oscuro como el terror que pretende evocar.
