Samsung tienta con tizen 9: una interfaz más moderna, pero con un truco

Samsung está apostando fuerte por una renovación estética de sus televisores, y la nueva interfaz Tizen 9 promete unificar la experiencia entre móviles y pantallas. Pero, como suele ocurrir, la perfección tiene su precio, y en este caso, es la comodidad de uso.

Un diseño que busca la consistencia, pero que empuja la distancia

La estrategia de Samsung es clara: dar a sus televisores una apariencia más cercana al ecosistema Galaxy. Hemos visto nuevas fuentes, iconos pulidos y un diseño de ventanas emergentes que recuerda a los dispositivos móviles. En teoría, es un movimiento inteligente, buscando familiaridad para el usuario. Sin embargo, la realidad es que ver un programa de televisión a dos metros de distancia, con el mando a mano, es una experiencia radicalmente diferente a interactuar con un smartphone.

El problema reside en la miniaturización de los elementos de la interfaz. En televisores de gran tamaño, la letra y los iconos se diluyen, dificultando la lectura y haciendo que la navegación se convierta en un ejercicio de paciencia. Samsung ha incluido un ‘zoom’ de menú, una solución ingeniosa pero, francamente, poco intuitiva. Un ajuste que, afortunadamente, se encuentra escondido en los menús de accesibilidad, pero que muchos usuarios pasarán por alto.

La comodidad pagando el precio de la modernidad

La comodidad pagando el precio de la modernidad

El rediseño, sin duda, aporta una capa de modernidad a Tizen. La interfaz se siente más actual, menos