Samsung, el inesperado rey de los monitores oled
La ironía a veces tiene el ritmo trepidante de una comedia de enredos. Hace apenas unos años, Samsung dedicaba campañas agresivas a desmerecer la tecnología OLED, tachándola de inestable y poco apta para el exigente mundo del gaming. Hoy, la compañía surcoreana reina indiscutible en el mercado de monitores, impulsada precisamente por esa misma tecnología que antes despreciaba: QD-OLED.
Un giro estratégico que desafía las expectativas
La trayectoria de Samsung en este sector es, cuanto menos, sorprendente. Tras años apostando firmemente por QLED y Mini LED, la empresa ha experimentado un cambio de paradigma radical. Las advertencias sobre el 'burn-in' y la durabilidad de los paneles OLED, antaño pilares de su estrategia de marketing, parecen ahora reliquias de un pasado lejano. La combinación de la pureza cromática de los Quantum Dots con el contraste infinito del OLED ha conquistado a una nueva generación de usuarios, especialmente entre los aficionados al gaming.
La victoria de Samsung no es casualidad. Según datos de Fast Technology, la empresa se ha posicionado como el principal proveedor mundial de paneles para monitores, con una clara preponderancia de los QD-OLED. IDC estima que, en 2025, Samsung alcanzará una cuota de ingresos del 18,9% en el mercado global de monitores gaming, lo que representa casi una quinta parte de las ventas a nivel mundial. Un volumen de ventas que supera los 2,5 millones de unidades, estableciendo un nuevo récord.
Los números hablan por sí mismos: las ventas de pantallas OLED se han duplicado en 2024, y Samsung aspira a dominar el 26% del segmento de gama alta en 2025. Desde que arrancó la producción de paneles QD-OLED para monitores en 2022, la compañía ha mantenido su posición de liderazgo, desafiando las predicciones más pesimistas.

Innovación a toda marcha: el odyssey g60h y más allá
Samsung no se conforma con liderar el mercado; busca expandirlo. En 2026, la compañía ha anunciado el lanzamiento de varios productos estrella, incluyendo el Odyssey G60H, un monitor que marca un hito al ofrecer una frecuencia de actualización de hasta 1040 Hz en resolución HD, y 600 Hz en QHD. Además, el Odyssey G80HS, con una resolución de 6K y una frecuencia de actualización de 165 Hz, son ejemplos de la apuesta por la innovación y la gama alta.
Lo que nadie cuenta es que la empresa, que antaño se mostraba reacia a adoptar la tecnología OLED, ahora la considera la mejor opción en calidad de imagen para monitores gaming. Un cambio de actitud que ha propiciado un crecimiento exponencial en las ventas y ha consolidado su posición como líder indiscutible en el mercado.
La lección es clara: la adaptabilidad y la capacidad de reconocer los errores son virtudes esenciales, incluso en el competitivo mundo de la tecnología. Samsung, que antes se aferraba a su visión, ha sabido girar el timón y, con ello, ha conquistado un nuevo trono.
