Portabilidad a o2: el calvario que sufren los empresarios (y clientes)

La promesa de facturas más baratas y servicios mejorados atrae a miles de clientes a O2, la submarca de Movistar. Pero, ¿qué ocurre cuando la portabilidad, un proceso que debería ser automático, se convierte en una pesadilla burocrática de varios días? Un empresario de comerciales lo ha denunciado en redes sociales, exponiendo un problema que, según parece, es más común de lo que quisiéramos creer.

La trampa del departamento de riesgo

El proceso de portabilidad, en teoría, es un paseo. Facilitas tus datos, esperas unas horas y listo. Pero O2, como cualquier operador, tiene un área dedicada a prevenir fraudes. Este departamento de riesgo, armado con complejos algoritmos de scoring, evalúa la credibilidad y solvencia de cada nuevo cliente. En el caso de este empresario, sus tres líneas se han visto atascadas durante seis días, dejando a sus comerciales incomunicados y generando pérdidas económicas.

“Lamentable el servicio de @o2es”, tuiteó Jose A. González. “Desde el martes pasado 3 líneas con portabilidad a O2, y no se han activado porque está en un supuesto departamento de riesgo, 6 días y mis comerciales incomunicados.” La respuesta de O2 ha sido la habitual: “Trataremos de revisarlo lo antes posible”. Pero, ¿es realmente necesario un proceso tan dilatado?

La operadora argumenta que estas revisiones son necesarias para evitar estafas y fraudes, protegiendo tanto a la empresa como a sus clientes. Pero la realidad es que, en un mercado cada vez más competitivo, la agilidad es clave. Retrasos innecesarios como este solo sirven para alejar a los clientes y alimentar la frustración.

Más allá del riesgo: una miríada de obstáculos

Más allá del riesgo: una miríada de obstáculos

El departamento de riesgo no es el único culpable. O2 reconoce que otros factores pueden provocar retrasos en la portabilidad. Desde datos de titularidad incorrectos hasta incompatibilidades con el ICC de la tarjeta SIM. Cada pequeño error puede desencadenar un bloqueo, prolongando la espera y generando más descontento.

La cifra habla por sí sola: según O2, una portabilidad puede demorar hasta 48 horas por causas justificables. Pero, ¿cuántas de estas causas son realmente justificables? ¿Es necesario un proceso tan burocrático para un servicio que debería ser rápido y eficiente?

Las preguntas son muchas y las respuestas, escasas. Lo que está claro es que O2 necesita urgentemente revisar sus procesos internos y agilizar la portabilidad de las líneas. De lo contrario, la promesa de una oferta más atractiva se convertirá en una amarga decepción para muchos clientes, especialmente para aquellos que, como Jose A. González, dependen de una comunicación fluida para llevar a cabo su actividad empresarial.