Playstation bloquea: verificación de edad obligatoria en el reino unido e irlanda

Sony se prepara para un cambio drástico en la forma en que los jugadores de Reino Unido e Irlanda acceden a PlayStation. La compañía ha anunciado la implementación de una verificación de edad obligatoria, una medida impulsada por la Ley de Seguridad Online de 2023 y que, de hecho, se está extendiendo a otras plataformas del sector.

Un nuevo obstáculo para el acceso a playstation

La noticia, confirmada a través de su página web oficial, señala que a partir de este 2026, los usuarios deberán proporcionar pruebas de su edad para seguir disfrutando de los servicios de PlayStation. La consecuencia inmediata es la limitación de funcionalidades clave para aquellos que no superen el proceso de verificación.

Desde el chat de texto y voz hasta el envío de mensajes, la retransmisión en plataformas como YouTube o Twitch, e incluso el acceso al contenido generado por los usuarios (USG), todo estará sujeto a restricciones. Sony deja claro que el impacto variará según cada título, adaptándose a las particularidades de cada juego.

Yoti, el nuevo guardián de la edad

Yoti, el nuevo guardián de la edad

Para llevar a cabo esta verificación, Sony ha optado por colaborar con Yoti, una empresa especializada en verificación de identidad y edad a través del reconocimiento facial. Esta alianza se extiende a Microsoft, que ya ha implementado soluciones similares tras la aprobación de la Ley de Seguridad Online.

Pero no todo está perdido. Los jugadores que no completen la verificación podrán seguir jugando a sus títulos, aunque sin las funciones de comunicación. La compra en la PS Store seguirá siendo posible. Sony, por tanto, no impone un bloqueo permanente, sino una limitación funcional temporal hasta que el usuario pase por el proceso de acreditación.

La decisión de Sony es, en gran medida, un reflejo de la obligación legal que ya pesa sobre las empresas del sector en el Reino Unido. Un movimiento que, aunque inicialmente pueda generar resistencia, se perfila como una realidad ineludible. La empresa se prepara, como ya están haciendo otras, para cumplir con las exigencias regulatorias y proteger a menores en el ecosistema digital. Un pequeño estudio de Barcelona, como se ha destacado recientemente, enfrenta ahora las peores consecuencias posibles, pero tal vez, esta nueva dinámica obligue a la industria a replantearse sus estrategias de seguridad.