L.a. noire: take-two tira la cortina de humo sobre su futuro, pero el eco del 'crunch' persiste

El próximo mayo cumplirá 15 años L.A. Noire, un título que revolucionó la narrativa en los videojuegos y que, hasta ahora, ha permanecido en el limbo de las IPs clásicas de Rockstar Games. Pero la espera podría estar a punto de terminar, al menos en teoría.

Un futuro incierto, pero no olvidado

Según declaraciones de Strauss Zelnick, CEO de Take-Two Interactive, la franquicia no ha sido abandonada. El ejecutivo ha subrayado que el conglomerado, propietario de 2K Games y Gearbox, “siempre piensa” en sus propiedades intelectuales, aunque el regreso de L.A. Noire, y de otras joyas del catálogo, depende de encontrar el equipo adecuado. Zelnick insistió en que la clave reside en hallar un equipo “verdaderamente interesado” en sumergirse en el caso, una condición que va más allá de la simple rentabilidad.

La historia de L.A. Noire, sin embargo, está marcada por una sombra: el infame ‘crunch’ y el ambiente laboral tóxico que azotó a Team Bondi durante su desarrollo. La gestión de Brendan McNamara, director del juego, fue objeto de críticas severas, evidenciando una problemática que podría ser un factor determinante para el futuro de la franquicia. No obstante, Team Bondi no ha desaparecido por completo; McNamara dio origen a Video Games Deluxe, adquirido posteriormente por Rockstar Australia, ahora conocida como Rockstar Australia.

Más allá del precio de gta vi

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La intervención de Zelnick en la conferencia iicon se centró también en los planes de distribución de GTA VI, donde el directivo defendió la estrategia de “cobrar mucho, mucho, mucho menos del valor real” de los videojuegos. Una táctica que, según él, busca equilibrar la inversión con la percepción del consumidor. Pero la pregunta persiste: ¿podrá Take-Two reavivar el interés en L.A. Noire, superando el legado de sus problemas de desarrollo y la memoria de su pasado laboral?

La respuesta, por el momento, es un enigma. La industria espera con atención los movimientos de Rockstar Games, conscientes de que el futuro de L.A. Noire, y de otras IPs clásicas, podría depender de la voluntad de un equipo dispuesto a asumir el desafío, y a evitar repetir los errores del pasado. Un desafío que, a juzgar por la experiencia de Team Bondi, no se antoja precisamente sencillo.