Google tv pierde terreno: vidaa y tizen amenazan su dominio
El reinado de Google TV en el mercado de televisores inteligentes se tambalea. Un reciente estudio de Omdia revela que el sistema operativo, que alguna vez controló un tercio de las ventas globales, ahora se sitúa en un 25%, perdiendo un 10% de cuota en tan solo dos años.

El cambio de paradigma: la publicidad y los datos, la nueva obsesión
La causa principal de este declive no es un problema técnico, sino una estrategia empresarial. Las marcas, impulsadas por la necesidad de maximizar ingresos publicitarios, están apostando cada vez más por sus propios sistemas operativos –VIDAA de Hisense, webOS de LG, y el recién llegado Titan OS de Philips – relegando a Google TV a un segundo plano. La fragmentación del ecosistema televisivo, impulsada por esta ‘gallina de los huevos de oro’ de la publicidad, se ha convertido en la norma.
Antes de la pandemia, Google TV era un proyectil en ascenso, superando a Samsung con su sistema Tizen. Pero tras el confinamiento, las marcas, reevaluando sus fuentes de ingresos, optaron por la independencia y la centralización de la publicidad en sus propios sistemas.
El sistema operativo de un televisor ha dejado de ser un factor de diferenciación en términos de experiencia de usuario. Ahora, la eficiencia en la entrega de publicidad y la recopilación de datos son los criterios primordiales para los consumidores. Esto explica por qué, según varios estudios, la preferencia por un televisor se basa cada vez más en su capacidad para mostrar anuncios relevantes y recopilar información sobre los hábitos de visualización.
El mercado chino, en particular, está ejerciendo una presión considerable sobre los fabricantes coreanos, que tradicionalmente han confiado en Google. VIDAA, el sistema operativo de Hisense, ha experimentado un crecimiento exponencial, superando a webOS y amenazando la posición de Tizen en Europa. Esta dinámica subraya la creciente importancia de los competidores asiáticos en el sector.
Aunque Sony y TCL siguen siendo defensores de Google TV, el panorama es cada vez más diverso y fragmentado. Titan OS de Philips, con su enfoque en la producción europea y precios competitivos, podría convertirse en un actor relevante en Europa. Roku y Fire TV de Amazon, si bien líderes en Norteamérica, tienen una presencia mínima en el mercado europeo. El futuro del televisor inteligente, lejos de ser monolítico, se antoja como un crisol de sistemas operativos en constante evolución.
La cifra es contundente: de dominar un 1 de cada 3 televisores a ocupar solo un 1 de cada 4 en la actualidad. La apuesta por la publicidad, lejos de ser una estrategia acertada, ha transformado el mercado televisivo, dejando a Google TV en una posición de relativa vulnerabilidad. El dominio, en definitiva, se ha diluido en un mar de opciones.