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Digi: la trampa del router y las multas de 50 y 150 euros

El cliente se muda, Digi le entrega un router, y de repente, la factura se dispara. La operadora low cost está generando una ola de quejas por la gestión de devoluciones de equipos, dejando a los usuarios con penalizaciones millonarias y un frustrante laberinto burocrático.

Un problema con los técnicos que cobra a los abonados

La principal queja, que resuena en foros y redes sociales, gira en torno a la política de devolución de los routers. Si un cliente se muda, Digi exige la devolución del equipo, pero la realidad es que a veces, un técnico de la compañía se lo lleva sin registrarlo. Esto, como ha revelado la OCU, puede resultar en una penalización de hasta 150 euros si el cliente no gestiona la devolución correctamente.

Usuarios como A. R. en la OCU describen situaciones alarmantes: “Por fin, una vez instalado en el nuevo domicilio, vienen a instalar el nuevo router, pero no se llevan el router antiguo por qué me indica el instalador que no lo va a hacer. Eso no queda recogido en ningún sitio.” La consecuencia, inevitablemente, es que si el técnico sí lo retira, el cliente se enfrenta a la carga de la devolución y, potencialmente, a la multa.

La clave, según expertos, es la prevención: no permitir que el instalador se lleve el router antiguo. Digi insiste en que la devolución debe ser gestionada por el cliente, asegurando así una transición fluida y evitando sorpresas desagradables.

Más allá de la mudanza: averías y modelos reemplazados

Más allá de la mudanza: averías y modelos reemplazados

El problema no se limita a las mudanzas. También ocurre cuando un técnico instala un nuevo router debido a una avería o al cambio por un modelo superior, como el WiFi 7 de Movistar. En estos casos, la responsabilidad de la devolución recae también en el cliente.

A pesar de las advertencias, muchos usuarios se enfrentan a la burocracia, a menudo, sin recibir instrucciones claras sobre cómo proceder. Digi, en teoría, debería enviar un correo electrónico con las instrucciones, pero la implementación es inconsistente. La opción más rápida, según los propios clientes, es acudir directamente a un punto de venta físico, evitando así la penalización por superar el plazo de 30 días.

La devolución: tres vías, una carga para el cliente

La devolución: tres vías, una carga para el cliente

Si la devolución es inevitable, existen tres opciones: a través de un punto de venta de Digi, una oficina de Correos o, la más rápida, solicitando la recogida a domicilio. Sin embargo, la operadora suele ofrecer la recogida a domicilio, pero la prioridad es agilizar el proceso y evitar la aplicación de penalizaciones.

La recomendación final es clara: no ceder ante la presión del instalador y, en caso de problemas, contactar con la operadora para solicitar un ticket de reclamación. Este documento será crucial si es necesario presentar una reclamación formal.

Daniel Caballero, periodista especializado en operadores, subraya que “Digi obliga a devolver sus equipos si te das de baja, pero existe una excepción que te permite quedártelos”. Un detalle que, sin embargo, requiere una gestión cuidadosa para no perderse en la complejidad de las políticas de la compañía.