Carriles vao: la dgt te puede pillar (y costará 200€)
Si has notado esos paneles azules con un rombo blanco al entrar en alguna ciudad importante, no es una decoración moderna en la carretera. Es una trampa, o al menos, una fuente de multas de 200 euros para el conductor despistado. La administración está desplegando estos carriles BUS-VAO por toda España, y la ignorancia de su funcionamiento está saliendo cara.
¿Qué son esos paneles azules y por qué están por todas partes?
Durante años, el carril de la A-6 en Madrid ha sido el ejemplo paradigmático de estos carriles de alta ocupación. Pero ahora, la tendencia se generaliza. Estos paneles azules con el rombo blanco, y a menudo acompañados de un número, señalan que ese carril está reservado para vehículos con un mínimo de ocupantes. La idea es sencilla: fomentar el uso compartido del coche y aliviar la congestión en las entradas de las grandes ciudades, una estrategia que, a pesar de su lógica, a menudo escapa a la comprensión de los conductores.
La clave está en ese número que acompaña al rombo. En la mayoría de los casos, es un «2», lo que significa que solo pueden circular turismos con el conductor y al menos un pasajero. Pero, como suele ocurrir, hay excepciones. Y precisamente en esas excepciones radica otra posible fuente de sanción.

¿Quiénes pueden usar estos carriles sin problema?
No todos los vehículos son culpables de la congestión. Por eso, la normativa contempla excepciones. Los vehículos con etiqueta Cero Emisiones, como los coches 100% eléctricos o híbridos enchufables, tienen vía libre, independientemente del número de ocupantes. También lo tienen los autobuses de línea, los taxis (incluso si están buscando cliente), los vehículos de carsharing y las motocicletas, que, gracias a su menor tamaño, se consideran contribuyentes a la fluidez del tráfico. Pero meterte en un carril VAO sin cumplir estos requisitos es un error muy caro.

La multa que te puede dejar tirado
El artículo 35.1.a del Reglamento General de Circulación es claro: la utilización fraudulenta de estos carriles se considera una infracción grave, con una sanción económica de 200 euros. Es una cifra considerable, especialmente teniendo en cuenta que, en muchos casos, el ahorro en tiempo es mínimo. La vigilancia es exhaustiva, con cámaras y patrullas de la Guardia Civil dispuestas a detectar a los infractores. La tentación de saltarte el atasco puede ser grande, pero el bolsillo no lo agradecerá.
Mientras que algunos conductores se quejan de la falta de información y la proliferación de señales confusas, la DGT mantiene una postura inflexible: el desconocimiento no es excusa. La señalización es clara, y la responsabilidad de interpretarla recae en el conductor. Así que, la próxima vez que veas ese panel azul, detente, piensa y asegúrate de que tu vehículo cumple los requisitos antes de invadir un carril que no te pertenece. Porque, al final, la prisa puede salir muy cara.
