Amazon se lleva globalstar: 9.800 millones y la guerra por el espacio
Amazon ha firmado la adquisición de Globalstar por una astronómica cifra de 9.800 millones de euros, un movimiento que redefine las reglas del juego en la conectividad global y marca el inicio de una nueva fase en la batalla contra Starlink.
Un salto estratégico hacia el cielo
La operación no se centra únicamente en la compra de satélites, sino en la captura de una infraestructura crítica, frecuencias de radio y, sobre todo, la experiencia en comunicaciones por satélite que Globalstar ha ido construyendo durante décadas. Es una jugada maestra para que Amazon, lejos de depender exclusivamente de antenas terrestres, desarrolle su ambicioso proyecto de conectividad directa al móvil, con el objetivo de 2028.
Pero el impacto va más allá de las cifras. Globalstar es el proveedor de servicios de emergencia SOS, Buscar y asistencia por satélite para iPhone y Apple Watch. Esto significa que Amazon no solo adquiere satélites, sino también una base de usuarios leales y una capacidad de respuesta vital en situaciones de crisis, una pieza clave en la estrategia a largo plazo.

Zuckerberg a un paso de robarle la joya a amazon
Y aquí llega el toque de intriga. Según Reuters, Mark Zuckerberg podría estar a punto de despojar a Amazon de una posición estratégica: la colaboración con Apple en futuras funciones de conectividad por satélite. Esta alianza, que podría sumarse a la ya existente, podría alterar completamente el panorama de la competencia y reconfigurar las estrategias de ambas compañías.
Apple, que ya invirtió 1.300 millones de euros en Globalstar en 2024, observa con atención este movimiento. La adquisición podría dejar a la empresa de Tim Cook rezagada en un sector que se ha convertido en un campo de batalla crucial.

El precio de la expansión y las limitaciones
La oferta a los accionistas de Globalstar – 76 euros por acción o títulos de Amazon con un límite del 40% en efectivo – representa un rescate financiero considerable, pero también un reflejo de las dificultades que Amazon ha enfrentado en el despliegue de su flota de satélites. Solo ha lanzado 243 de los 3.236 prometidos, lo que demuestra que la expansión espacial no es tarea fácil. Y, por supuesto, la compañía aún necesita cohetes para seguir impulsando su ambición.
El precio final de la adquisición podría verse afectado, con una posible reducción de más de 90 millones de euros en función de los plazos y la aprobación regulatoria. Pero, en definitiva, Amazon apuesta fuerte por el futuro de la conectividad, un futuro donde el cielo será la nueva frontera.
