Super mario galaxy: el universo nintendo se expande… ¡y fox mccloud está involucrado!
Nintendo e Illumination han disparado una señal inequívoca a los fans de los videojuegos: el futuro del NCU (Nintendo Cinematic Universe) es ambicioso, expansivo y, sobre todo, está repleto de sorpresas. Las escenas post-créditos de Super Mario Galaxy: La Película no solo confirman una secuela en 2026, sino que abren la puerta a una convergencia de franquicias que hasta ahora solo existían en la imaginación de los jugadores.
El ascenso de lumalee: de la comicidad al control
La primera escena post-créditos nos transporta a una prisión de alta seguridad, un escenario que contrasta radicalmente con la exuberancia visual de la película. Y ahí, ejerciendo una autoridad inesperada, encontramos a Lumalee, la estrella azul que en la primera entrega personificaba una suerte de nihilismo cósmico con toques de humor negro. Su transformación, pasando de ser un mero personaje cómico a una figura de control sobre Bowser y su hijo, es un giro inteligente que sugiere una evolución profunda en la conceptualización de los personajes de Nintendo. No se trata solo de atraer a un público infantil; la franquicia busca una audiencia más madura, dispuesta a apreciar la complejidad de sus personajes.
Pero la verdadera bomba es la aparición de Fox McCloud, el icónico piloto de Star Fox, a bordo de su Arwing. Su incorporación no es una simple referencia, sino la confirmación formal de la integración del universo Star Fox dentro del NCU. Esto abre un abanico de posibilidades narrativas: ¿veremos un crossover entre Mario y Star Fox? ¿O asistiremos a un evento cinematográfico que reúna a personajes de todas las franquicias de Nintendo en una batalla épica?

Daisy toma el control: un nuevo liderazgo para sarasaland
La segunda escena post-créditos, ubicada en el hub world que conecta los diferentes mundos de la galaxia, introduce a la Princesa Daisy, gobernante de Sarasaland y proveniente del clásico Super Mario Land 2. Su debut, silencioso y directo, la muestra deteniendo a un ladrón de forma contundente. La ausencia de diálogo y su rápida acción física, a diferencia de la diplomacia de Peach, enfatizan su carácter enérgico y anticipan un papel mucho más prominente en futuras entregas. No es una princesa que espera ser rescatada; Daisy es una líder que toma la iniciativa.
La ausencia de Wario y Waluigi en estas secuencias, a pesar de las expectativas, podría interpretarse como una estrategia deliberada para evitar la saturación y reservar estos personajes para futuras sorpresas. Sin embargo, la velocidad con la que Nintendo e Illumination están expandiendo el NCU sugiere que no tardaremos en ver una adaptación cinematográfica de Super Smash Bros., un proyecto que podría unir a todos los personajes de Nintendo en un espectáculo visual sin precedentes.
La jugada de Nintendo es clara: no se trata solo de hacer películas de Mario, sino de construir un ecosistema cinematográfico robusto, donde diferentes universos puedan coexistir y enriquecerse mutuamente. La pregunta ya no es si Nintendo puede lograrlo, sino qué tan lejos estarán dispuestos a llegar.
