Spielberg confiesa: 'interstellar' sobresalió gracias a nolan

Steven Spielberg admitió, con una rara dosis de autocrítica, que su visión de ‘Interstellar’ quedó eclipsada por la audacia y el rigor de Christopher Nolan. Un año de intenso trabajo en el proyecto, incluyendo largas sesiones en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California, hablando con científicos y ingenieros aeroespaciales, finalmente no alcanzó su potencial bajo su dirección. La decisión de alejarse, según sus propias palabras, allanó el camino para que Nolan tomara las riendas y, de manera sorprendente, entregara una película superior.

Un cambio de rumbo que transformó una ambición

Un cambio de rumbo que transformó una ambición

Spielberg relata cómo Jonathan Nolan, hermano del director británico, le sugirió abandonar el proyecto, permitiendo así que su hermano pudiera asumir el control. “En cuanto decidí no hacerla, Chris se subió al proyecto prácticamente al día siguiente,” afirma el cineasta, con un evidente orgullo por el resultado final. La película, estrenada en 2014, se convirtió en un fenómeno mundial, recaudando más de 680 millones de dólares y cosechando nominaciones a los premios Oscar, incluyendo un galardón en la categoría de efectos visuales. Una historia, la de Matthew McConaughey, sobre un piloto que viaja a través del tiempo y el espacio para salvar a la humanidad, con un reparto que incluía a Anne Hathaway y Jessica Chastain.

Nolan, por su parte, explicó que fusionó el trabajo previo de su hermano con sus propias ideas para crear la versión cinematográfica. La película, con un presupuesto de 165.000.000 dólares, demostró que el riesgo, a veces, es la mejor inversión. El proyecto, inicialmente concebido por Nolan, encontró en Spielberg un colaborador inicial, aunque su visión, finalmente, no se tradujo en la obra maestra que conocemos.

Y es que, como reconoce el propio Spielberg, “Era mucho mejor película en sus manos que en las mías.” Una admisión inusual para un director de su calibre, que subraya la complejidad de la colaboración creativa y la imprevisibilidad del éxito cinematográfico. La verdad es que, a veces, el caos, como yo suelo decir, puede dar lugar a la mayor belleza.