Solos: la distopía emocional que prime video olvidó
Una serie de antología con Anne Hathaway, Anthony Mackie y Morgan Freeman. Suena a éxito, pero Solos nunca alcanzó la cima, víctima de una crítica prematura y una suerte desafortunada.

Un enfoque intimo en la era de la distopía
En un panorama dominado por la estética fría y desoladora de Black Mirror, o por las propuestas más recientes como Separación, Solos, estrenada en 2021, apostó por un camino diferente. No buscó asustar con futuros apocalípticos, sino sondear la fragilidad humana frente a la omnipresencia de la tecnología. Se centró en las emociones, la soledad y la búsqueda de la identidad, ofreciendo una exploración más cercana a propuestas como Pluribus, donde cada episodio es una historia independiente con personajes enfrentando situaciones límite en escenarios sorprendentemente cercanos a nuestra realidad.
Lo que la convirtió tan interesante fue su apuesta por un reparto de talla mundial. Cada capítulo era protagonizado por una estrella de renombre –Anne Hathaway, Anthony Mackie, Helen Mirren, Uzo Aduba, Constance Wu–, elevando la calidad de la producción y aportando matices únicos a las historias. La presencia de Morgan Freeman en el último episodio, un relato sobre la manipulación de recuerdos para escapar del pasado, fue particularmente conmovedora.
Pero la crítica, en su momento, no vio la magia que el público sí percibió. Las similitudes con Black Mirror, aunque superficiales, fueron suficientes para generar valoraciones discretas. A pesar de ello, la audiencia conectó con la serie, valorando su capacidad para abordar temas universales desde una perspectiva accesible y, sobre todo, emocional. La serie, sin embargo, no logró un segundo ciclo, dejando en el aire una propuesta prometedora que podría haber explorado aún más la relación entre la humanidad y la tecnología.
Con solo siete episodios, Solos ofrecía una base sólida para expandir su universo narrativo. Una oportunidad perdida, quizás, pero una que demuestra que, a veces, las historias más valiosas son aquellas que se atreven a mirar hacia adentro, en lugar de hacia el espejismo de un futuro lejano.
