Kabul: la guerra se vuelve streaming, un infierno franco-alemán
La miniserie Kabul, dirigida por Olivier Demangel y Thomas Finkielkraut, se lanza a Movistar Plus+ como un golpe de realismo brutal. Un vistazo a agosto de 2021, al instante en que la capital afgana se convirtió en un laberinto de desesperación tras la retirada occidental.
El desmoronamiento de un mundo
La producción, que trasciende la simple recreación histórica, se adentra en la angustia de la familia Nazany, atrapada entre la huida, la resistencia y la incertidumbre. Un microcosmos de decisiones imposibles en medio del caos, donde cada paso puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Jonathan Zaccaï y Thibault Evrard dan vida a personajes que se convierten en reflejos de un pueblo en ruinas, luchando por aferrarse a la esperanza.
Pero no se trata solo de drama individual. La serie también explora las operaciones clandestinas de diplomáticos europeos, soldados y agentes de inteligencia, una danza frenética en el aeropuerto de Kabul, intentando rescatar a civiles mientras negocian con las nuevas autoridades talibanes. Un ballet del terror, donde el tiempo se convierte en el enemigo más peligroso.

Una co-producción internacional con peso
Detrás de Kabul se encuentra un equipo internacional: Cinétévé (Fabienne Servan-Schreiber y Charlotte Ortiz) y 24 25 Films (Matthias Weber y Thibault Gast). Una coproducción franco-alemana-italiana que demuestra que la tragedia, cuando sale del archivo, puede encontrar un nuevo público en las pantallas de streaming. El reparto, que incluye a Vassilis Kukalani, Jeanne Goursaud, Gianmarco Saurino y Valentina Cervi, aporta una solidez actoral que realza la crudeza de la historia.
La serie, que debutó en el Festival Séries Mania en marzo de 2022, llega a Movistar Plus+ el próximo martes 28 de abril con seis episodios de 55 minutos cada uno. Una inmersión profunda en un momento crucial de la historia reciente, donde la evacuación final se convierte en una cuenta atrás desesperada. Y lo más inquietante: la sensación de que la guerra, incluso en su fin, sigue siendo un juego de supervivencia. Kabul no es un relato de heroísmo, sino un recordatorio sombrío de que, a veces, el silencio es la peor traición.