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Dwayne johnson polariza con su 'vaiana' en acción real

El primer avance de la adaptación en live-action de 'Vaiana' ha desatado una tormenta en redes sociales. La transformación física de Dwayne Johnson, quien regresa como Maui, se ha convertido en el centro de la polémica, eclipsando, quizás, la propia película.

El cambio de imagen de maui genera debate

El cambio de imagen de maui genera debate

El actor, conocido por su físico imponente, ha optado por una peluca rizada y un traje prostético que, según él mismo, fueron clave para mantenerse fiel al espíritu del personaje animado. Pero la reacción del público ha sido mixta. Muchos usuarios han expresado su sorpresa e incluso incredulidad ante el cambio, calificando el resultado de “extraño” y “poco natural”. La cifra habla por sí sola: el tráiler ha acumulado 132 millones de visualizaciones en sus primeras 24 horas, superando a otros lanzamientos recientes de Disney, pero la controversia no parece amainar.

La producción, que ha supuesto horas de maquillaje diario para Johnson, no es el único foco de críticas. Algunos espectadores han encontrado algunos escenarios visualmente poco impactantes, aunque Disney asegura que no se realizarán cambios creativos significativos.

La decisión de optar por una solución física en lugar de efectos digitales, según fuentes cercanas al proyecto, buscaba preservar la integridad del personaje original. Sin embargo, esta elección ha generado un debate sobre la autenticidad de la adaptación. La película, que se estrenará en julio, se enfrenta ahora al desafío de convertir la polémica inicial en un éxito de taquilla. La representación cultural de la Polinesia y el potencial impacto emocional del tráiler, no obstante, podrían ser salvaguardas.

La industria del entretenimiento ha visto antes reacciones similares a sus adaptaciones. El caso de 'Alba Prima', por ejemplo, también generó controversia por sus decisiones de casting y su tratamiento de la historia original. La apuesta de Disney por el live-action de 'Vaiana' es, sin duda, un experimento audaz que podría redefinir el futuro de las adaptaciones de animación.

El éxito o fracaso de esta nueva versión no dependerá únicamente de la respuesta del público a la imagen de Maui, sino de la capacidad de la película para conectar emocionalmente con la audiencia y ofrecer una experiencia cinematográfica memorable. La apuesta es arriesgada, pero la taquilla lo decidirá.

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