Divergente: la saga que nunca concluyó y la melancolía de tris
La última entrega de Divergente, Allegiant, no solo fracasó en taquilla, sino que también desmoronó la promesa de una conclusión satisfactoria para una de las sagas distópicas más influyentes de la última década. Un final abrupto y, según la propia protagonista, profundamente decepcionante, ha reabierto un debate sobre la gestión de un universo literario que, inicialmente, cautivó al público.
El fracaso de la pirámide invertida
En 2014, Divergente, con un presupuesto de 85 millones de dólares, desató una ola de entusiasmo. Lo mismo ocurrió con Insurgente (2015), que recaudó 295 millones, y Leal (2016), que, con 179 millones, cerró la trilogía. La estrategia, siguiendo el modelo de la saga de Los juegos del hambre, consistía en dividir la novela final en dos entregas cinematográficas. Pero la expectativa de un desenlace épico se diluyó, dejando una sensación de incompletitud y una frustración palpable entre los fans.
Shailene Woodley, quien dio vida a Tris Prior, lamenta la decisión de dividir la historia. “Sabes, al final del tercer libro, que dividieron en dos películas, había un punto argumental muy interesante que me entusiasmaba descifrar como actriz interpretando a Tris”, declaró en una reciente entrevista. “Tris muere. Ese es el punto clave de la trama. Creo que es genial cuando el mundo de una protagonista llega a su fin”. La actriz destaca la honestidad del final, un giro radical que, a juicio de Woodley, ofrece una resolución “poética” tras una vida marcada por peligros y sacrificios constantes.

Un retrato de desilusión y una puerta abierta
A una década de su conclusión, Woodley no descarta un posible regreso a la saga. “Creo que sería divertido explorar cómo podría ser una cuarta película. Acabo de leer que Veronica Roth ha publicado otro libro de Divergente… Quizás lo hagamos cuando tenga cuarenta y tantos, ya sabes”, comentó con una sonrisa. La posibilidad de ver a Tris como madre, un final que la actriz sugiere, podría ser un punto de partida interesante para reavivar el interés en el universo de Divergente.
La saga, con un presupuesto total de 230 millones de dólares y una recaudación global de 773 millones, demostró el atractivo de la distopía juvenil, pero también la fragilidad de adaptar una historia compleja a la pantallagrande. Allegiant, con 110 millones de presupuesto y 179 millones recaudados, se erige como el ejemplo más claro de esta decepcionante conclusión.
