Depredador dominante: netflix falla en la apuesta por el thriller de supervivencia
Charlize Theron y Taron Egerton protagonizan ‘Depredador Dominante’, la última incursión de Netflix en el género de supervivencia, pero la película se enfrenta a una dura realidad: no está convenciendo al público ni a la crítica.

Un éxito comercial en duda
Si bien la trama de ‘Depredador Dominante’ –una mujer, interpretada por Theron, que busca la soledad en un entorno australiano extremo – ha escalado rápidamente las listas de reproducción de la plataforma, el feedback general es decepcionante. Según Rotten Tomatoes, la película cosecha un 56% de aprobación entre el público, un porcentaje que contrasta fuertemente con el 66% de aprobación de la crítica especializada, liderada por reseñas como la de nuestro compi Miguel Ángel Sánchez, quien lo describe como ‘un entretenimiento sencillo’ que se apoya en la carismática presencia de sus protagonistas.
La principal queja que azota a la película reside en su desarrollo de personajes. Las reseñas apuntan a una falta de profundidad emocional y una incapacidad para conectar con el espectador, lo que resulta en una experiencia pasiva y, en muchos casos, aburrida. Se percibe una repetición de clichés del género, una sucesión de situaciones ya vistas y un ritmo que, según algunos, se arrastra sin ofrecer un verdadero suspense.
Baltasar Kormákur, conocido por ‘Everest’, se ha encargado de la dirección. El elenco, que además incluye a Eric Bana y Zachary Quinto, se enfrenta a una batalla cuesta arriba para justificar la inversión y el interés generado por la marca Netflix.
La película se ofrece por 9,99€ en Movistar Plus+ y Date, permitiendo a los suscriptores acceder a una amplia oferta de series, películas y fútbol sin permanencia. Sin embargo, incluso con la tentación de acceder a esta oferta, el público parece estar buscando algo más que un simple entretenimiento. ‘Depredador Dominante’ se erige como un ejemplo claro de cómo Netflix, a veces, apuesta por éxitos mediáticos en lugar de por obras que realmente resuenen con el espectador.