Motogp 26: milestone sorprende con una mejora radical y un realismo inesperado
La paciencia, señores, es una virtud. Y la mía se había agotado tras dos entregas de MotoGP que, francamente, me habían dejado con un sabor amargo. De MotoGP 25, un desastre absoluto. Y RIDE 6, una decepción que no me convenció en absoluto. Pero, como suele ocurrir, Milestone ha sacado a relucir una entrega que, de entrada, me ha dejado con los ojos bien abiertos. MotoGP 26 no es solo una evolución, es una metamorfosis.
nUn salto cualitativo en la conducción
nLo primero que llama la atención es la física. Milestone ha cambiado el juego. Ya no se trata de una imitación barata de las entregas anteriores. La sensación al volante es radicalmente diferente. Por primera vez, entiendo por qué me caigo de la moto, por qué me corto en las curvas. Las animaciones son más creíbles, el peso se distribuye de forma natural y, lo más importante, la conducción se siente más intuitiva y satisfactoria. Ya no es un juego, es una experiencia.
nY la lluvia, ¡ay, la lluvia! Durante años, la simulación de la conducción en mojado ha sido un fiasco en este género. En MotoGP 26, por fin, se ha hecho un esfuerzo real. El agua se siente, el agarre disminuye, la moto se vuelve más pesada y los movimientos deben ser distintos. No es perfecto, pero es un avance monumental. Milestone ha superado a sus competidores en este aspecto, y eso merece reconocimiento.
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Más allá del asfalto: un modo de carrera que evoluciona
nPero no todo es física y lluvia. Milestone ha introducido novedades en el modo Trayectoria que, aunque no son revolucionarias, sí son interesantes. La IA ha sido revisada, las carreras son más equilibradas y las entrevistas con la prensa tienen un impacto real en tu carrera. Se ha mejorado la gestión de los recursos, permitiéndote tomar decisiones más estratégicas. Aunque queda margen de mejora, el modo de carrera ha dado un paso adelante.
nTambién han añadido motos de calle deportivas, un toque de diversión y un guiño a los aficionados a la velocidad. No es un añadido imprescindible, pero sí un detalle que aligera la experiencia. Y, por supuesto, las cartas coleccionables. Milestone ha apostado por la gamificación, pero sin caer en el microtransporte. Es un añadido opcional, pero que puede resultar adictivo.
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Detalles que marcan la diferencia
nEl clima dinámico es otro de los puntos fuertes de MotoGP 26. Las condiciones pueden cambiar en mitad de la carrera, obligándote a adaptarte y a replantear tu estrategia. Es una simulación realista y, a la vez, emocionante. El sonido, por su parte, es inmejorable. Milestone ha grabado el audio de las motos reales, lo que añade un toque de autenticidad. Y, aunque no me ha impresionado del todo, el trabajo en los gráficos es correcto. El detalle en los modelos de las motos es bueno, aunque no sobresaliente. La inclusión de las versiones 3D de las motos de MotoGP, que llegarán en una actualización, es un detalle que no puedo esperar a ver.
nEn definitiva, MotoGP 26 es una sorpresa. Milestone ha demostrado que sabe escuchar a los jugadores y que está dispuesto a mejorar. No es una entrega perfecta, pero es un paso adelante importante. Un juego que, por fin, me recuerda por qué me apasiona el motociclismo. Un 8 y medio. Se recomienda.”,n
